viernes, 29 de julio de 2016

Casi viernes

Largos han sido los días, me pregunto si nuestras madres lo cuestionan,
el humo del cigarro solo me evoca a tu novia, mientras yo veo por la ventana.

Un te extraño es más hueco de lo pensado. Pero sigues siendo mi amor, aunque nos equivocamos,
estamos fuera de lugar como es costumbre.

Lo acepto en silencio, sigo pensando en ti. Es inevitable... debo rezar en silencio y desearte buenas nuevas, pero la consciencia me delata. Y mi corazón se revela debajo del velo del Budú. 

El alcohol dispara imágenes. ¿Qué esperas qué haga? Los elefantes tapizan la casa, pero ninguno me protege. Estoy más sola que  nunca, conspirando, como una estratega empedernida.

¿Vendrás? 

Te odio y te amo en el mismo instante. Soy tu tonta personal, solo espero directrices añejas, con un colapso ensayado de fin de semana, mientras duermes con ella.