jueves, 12 de febrero de 2015

Nosotros

Un silencio se fracturó en sus manos nos hemos dedicado a olvidar lo fundamental para perseguir la existencia vacía de un "nosotros". Una adiós premeditado, pero qué importa ahora, estamos un año más viejos y queriendo jugar a los 20 años.
Sonríes... lo sé, cuando no se puede decir nada y todo carece de sentido, una sonrisa torcida ilumina este callejón, en el ajedrez del deseo volvemos a retirar las fichas para empezar una nueva partida.
¿Cuántas veces hemos perdido el alma?