sábado, 31 de enero de 2015

Tácitamente te fui amando

Tácitamente de fui amando, durante los desvelos del olvido, al compás de un viejo pentagrama y en medio de viajes en el tiempo.
La agonía de este amor llegó en suspiros membretados por correo regular, algunos se perdieron en la oficina postal y los sobrevivientes se arrugaron al tratar de esclarecer la memoria. Sistemáticamente rebusqué palabras para domar las expresiones en sus ojos imaginarios, sin embargo nada pudo contenerse en el aire.
Cada quinquenio nos acerca unos segundos, no más de eso, sigues sorprendiendo mi rutina, acorazando la realidad y desvistiendo la consciencia.
¿Qué tanto hemos aprendido?