jueves, 25 de diciembre de 2014

El día después de Navidad

 El comienzo del último tramo del año, en las calles se va agotando el olor a pino plástico, las miradas de bancarrota se comienzan a asomar mientras se van haciendo las cuentas para la cuesta de Enero. Hoy se desgastó mi paciencia y la teoría de los milagros navideños, llegó a su fin, no regresará con la sonrisa torcida y se desvanece el último atisbo de fantasía navideña y la buena voluntad se vuelve a ver viciada.

¿Te envolviste en el celofán de otra mujer? ¿Pensó en mí, por un segundo? ¿Ahora por qué lee mi ruta al olvido? Todas las estrategias se fueron desmayando en la ruleta rusa, que siempre marco a su favor, en un arranque hago trizas la envoltura de su regalo, pensando que así alguna parte de su psique se sentirá lastimada en algún nivel de la conciencia en alguno de los planos alternos.

De nuevo el desengaño, recuerdo que jamás toqué su presencia salvo en los encuentros de sábana y piso, vuelvo a buscar las figuras en el humo pero esta vez no narran historias como acostumbraba predecir mis pasos, solo navegan en ojos irritados y paredes blancas.