sábado, 8 de octubre de 2011

Química Cerebral

Los neurotrasmisores, se activan en cada mirada...
como un juego, la dopamina  eclipsa el pensamiento
nubarrones de velocidad, mal interpretan espacios ortodoxos
Activando el tacto, siempre ausente, siempre postergado

miércoles, 5 de octubre de 2011

Aunque cambie el nombre...
la paranoia, no se mimetiza

lunes, 3 de octubre de 2011

Lunes sin semana

Nunca pretendo ser, nada que no soy
Interludio, psicoanálisis, metáfora
El cabello en las manos,
La tijera, corta el silencio suicida

jueves, 22 de septiembre de 2011

Claro-Oscuro


Mi vida tiene un antes y un después, lo único perfecto, se lo comieron los gusanos, lo pudrió la muerte, la realidad.

Calzada en ceniza y con la mente rapada, mi duelo es insuficiente no apacigua la cólera.

No puedo reinventar mi propio halo, la verdad ha terminado por abofetear lo restante del rostro, de mirada ambigua, atónita, estúpida, sola, canija…

El día de hoy… día de mi muerte, escribo mi epitafio, cuando la sangre aún se agolpa en las sienes.

Recelo de nostalgia, mientras cambio de estación, los lagrimales en sequía destilan destellos de una reencarnación falsa…

Veneno y óxido, nutren el camino por dónde mi féretro se deslizará, nunca superó la costumbre al olvido, mi propia existencia.

El día de hoy… día de mi muerte

Sobre las piedras de una aparición y signos masones, quiero que mi despojo; la poca humanidad; aún vigente, termine de asumir el purgatorio en tu alma.

jueves, 28 de julio de 2011

Lastre

Te deslizas por mi cama, con la misma intensidad de la juventud. Hemos envejecido, el lastre de las sábanas sigue fresco. No tengo noción de las horas, no hace medir el tiempo con números, las caricias, representan el mejor intervalo, de cuando empieza la noche, madrugada o amanecer…

El encanto siempre próximo ahogarse con el humo las luces parpadeantes de los moteles, serán un buen recuerdo cuando apague la última vela de este recorrido. ¿Más sinceros? Nunca.

La realidad es tan falsa, como sus ojos vidriosos en la mañana.

Fénix

Mi Calaca, de colores
Te llevaste mi vida,
En una maleta en dirección al sur

Abajo del meridiano y el paralelo
Dos metros debajo de mis ojos
Mi Calaca, brilla cuando llueve

Dentro de la gotera del corazón

Augurios desde la prisión

El aire tóxico de la seguridad de casa, ha terminado por secar los cactus, de mi pensamiento. Aún sin creer en el amor, es inevitable no estar al asecho.

El color de la revolución, se desvanece en tonalidades de recuerdos, junto a las bolsas de basura. ¿Te sorprende? No hay peor vacío que el pensamiento de la esperanza.

Conforme avanzan las horas, la angustia se vuelve una soga… sigilosamente se anida, en mi cuello, estrangulando todo acto de rebeldía, el mar puede evaporarse sin encontrar una solución para las condenadas al horario diurno en familia.

miércoles, 26 de enero de 2011

Para Rubén

Sino hay espacio entre el alma y el amor.
¿Porqué estás tan lejos?