martes, 28 de septiembre de 2010

Conversación de día

-Hace mucho no aparecías.
-He estado ocupado.
-¡Extraño, las putas no trabajan de día!
-Siempre tan dramática.

El transporte público era su cómplice, le permitía jugar al azar para encontrarse con él, siempre la abordaba en la misma parada casi a la misma hora.

Ese desafía al destino, la seducía hasta atraparla en un laberinto cada jueves en la tarde, su corazón latía más aprisa, su respiración era la de un conejillo atrapado en una trampa…la misma secuencia a pocos metros de la parada.

La temporada de lluvia se aproximaba amenazante.

¿Seguirá viajando a la misma hora?

¿Encontrará compañía?

Tales pensamientos culminaron en fiebre, pesadillas y horror.

Una muerte aparece en el delirio.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Conducirse sin sentido, ejercita mi parte mítica… de pronto puedo ser una serpiente eterna, enrollarme para crear el mundo sumerio, cortar la cabeza de un elefante, revivirla en un cuerpo hermafrodita, al mismo tiempo, crear prosperidad y danzar sobre un loto.

Puedo pretender extrañarte, mis lágrimas pueden convertirse en una larga catarata donde se evapore la persistente racionalidad.

Puedo obsesionarte con las estrellas, obligarte a viajar por los archipiélagos y fundar un observatorio de piedra, forjado en las entrañas de la madre tierra, desterrando tu piel en casa golpe.

Un trance sin traslación solar, no debo quedarme, no eres espuma de mar en un lago de agua dulce.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Para nosotros, un desahogo en la ausencia...

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Le recuerdo a alguien, él indudablemente podría ser un antiguo espectro, disfrazado de novedad.
Las caricias pueden ser nuevas, la atmosfera es un retroceso, pues confronta quimeras con otros cuerpos, a años luz de este lugar, otra vida, la continuidad.

Un golpe certero de irreverencia, pues él y ella, piensan en nosotros, así trasladamos un infierno a la luz de la mentira. Me seduce la idea del engaño, amanecer con alguien llena mis venas de adrenalina, en especial si puedo huir de mis sabanas para reinventarme en las tuyas.

Para él, soy un cuerpo, cumple a cabalidad su función biológica, para mí; la trasmigración de las almas.

Para ti, nadie, ni un recuerdo…
Para ella, un error pronto a corregirse.