domingo, 24 de octubre de 2010

Esta noche llueve tequila...
Me envenena el olor de su nostalgia.

jueves, 14 de octubre de 2010

Cuentos del medio

Un recuerdo con letras asaltó peligrosamente una madrugada, como era de esperar no es un robo planeado, sino solo el capricho de la coincidencia.

Conversamos de vuelos, fantasías y el presente… hemos avanzado por senderos simultáneos pero en universos diferentes, la materialización del recuerdo en carne y hueso, no pasa de espejismo

--------------------------------------------------------------------------------------------

Erramos por rutas desoladas, sonreímos ante el brindis de extraños, a la espera asechando lo ajeno. En presencia de su ser, mi alma puede desterrarse de la realidad porque en la cotidianeidad no puedo acariciarte.
Prefiero reinventarme mirando las estrellas falsas del cielorraso.

--------------------------------------------------------------------------------------------

La tinta destila la furia del amanecer, despliega un equinoccio de melancolía con el canto del gallo, María Luisa, se ha puesto en pie.

El horizonte parece vacío esta semana, ni las manchas de follaje producen interpretación en la pupila, huele a humedad de lluvia, huele a él.

Su cama no está vacía, para la psique el espacio se encuentra desocupado sin importar el inminente resoplar agitado de un extraño.

Las primeras lluvias alivian su pesar, borran las pisadas marcadas en lodo, así nadie podrá advertir la presencia de un caminante solitario en medio de la noche.

Nadie podrá reprocharle su ausencia antes del alba, la noche es cómplice de quienes aman los desperdicios del corazón.

-María Luisa, ¿estás llorando?
-No, es agua de lluvia.

--------------------------------------------------------------------------------------------

Lo peor de la rutina, es imaginarla, con la excusa de una unión eterna. No existe una posición neutral correcta es necesaria la apelación al particular, un vil engaño, sin descartar los miles de incautos que sucumben a ello.

¿No somos acaso participes de una misma condena?

--------------------------------------------------------------------------------------------

La música, arrastra un largo y pesado bagaje esotérico con olor etílico, nubarrones de poesía, ante la invocación de Girondo.

Viajes imaginarios a Montevideo, la pobreza de las palabras jamás llegó a la materialidad, pude entender su rostro como una obra de arte, no era esa propiamente su faz siempre sonriente e invariable, sino la armazón de un psicópata.

Escribir sobre la espalda de otro pasó de ser cinismo para escalonar a clasismo profano, entre él y yo.

---------------------------------------------------------------------------------------------

Los satélites desgastan mi corona de neceseres.

A la vuelta de la luna, al mirar arriba, mirar abajo, mirar alrededor… la efervescencia de un destino cruzado.

Las facturas de ira se acumulan en Marte, desprovista de paráfrasis estelar, hasta los arcanos han perdido su efectividad, antídoto a la hora de vigilia.

Prefiero surgir y morir, en ausencia de la autoconciencia, la libertad y tiranía del espíritu en un mundo terrena

martes, 28 de septiembre de 2010

Conversación de día

-Hace mucho no aparecías.
-He estado ocupado.
-¡Extraño, las putas no trabajan de día!
-Siempre tan dramática.

El transporte público era su cómplice, le permitía jugar al azar para encontrarse con él, siempre la abordaba en la misma parada casi a la misma hora.

Ese desafía al destino, la seducía hasta atraparla en un laberinto cada jueves en la tarde, su corazón latía más aprisa, su respiración era la de un conejillo atrapado en una trampa…la misma secuencia a pocos metros de la parada.

La temporada de lluvia se aproximaba amenazante.

¿Seguirá viajando a la misma hora?

¿Encontrará compañía?

Tales pensamientos culminaron en fiebre, pesadillas y horror.

Una muerte aparece en el delirio.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Conducirse sin sentido, ejercita mi parte mítica… de pronto puedo ser una serpiente eterna, enrollarme para crear el mundo sumerio, cortar la cabeza de un elefante, revivirla en un cuerpo hermafrodita, al mismo tiempo, crear prosperidad y danzar sobre un loto.

Puedo pretender extrañarte, mis lágrimas pueden convertirse en una larga catarata donde se evapore la persistente racionalidad.

Puedo obsesionarte con las estrellas, obligarte a viajar por los archipiélagos y fundar un observatorio de piedra, forjado en las entrañas de la madre tierra, desterrando tu piel en casa golpe.

Un trance sin traslación solar, no debo quedarme, no eres espuma de mar en un lago de agua dulce.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Para nosotros, un desahogo en la ausencia...

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Le recuerdo a alguien, él indudablemente podría ser un antiguo espectro, disfrazado de novedad.
Las caricias pueden ser nuevas, la atmosfera es un retroceso, pues confronta quimeras con otros cuerpos, a años luz de este lugar, otra vida, la continuidad.

Un golpe certero de irreverencia, pues él y ella, piensan en nosotros, así trasladamos un infierno a la luz de la mentira. Me seduce la idea del engaño, amanecer con alguien llena mis venas de adrenalina, en especial si puedo huir de mis sabanas para reinventarme en las tuyas.

Para él, soy un cuerpo, cumple a cabalidad su función biológica, para mí; la trasmigración de las almas.

Para ti, nadie, ni un recuerdo…
Para ella, un error pronto a corregirse.

sábado, 28 de agosto de 2010

No siempre limpiaré tu desastre. Me iré un día de éstos, eres mala sangre.

La domadora de mentiras, tiene un plan; empujarlo por la ventana… el descenso resultó más corto de lo esperado, las caléndulas lo recibieron en un hermoso trono.

No quiero flores de muerto, al final de cuentas, no se fue, solo se encuentra en automático. Vivo después de la muerte, sin extrañar la luz superficial que despide el pestañeo de sus ojos.

Las tumbas medio vacías dejan chapotear sueños, en un cielo escarpado por minas temporales de alegría. Usurpo el suspiro de un vivo, canjeable por una aparición en tu espejo cada mañana.

Le robo a ella su alma, la encierro en el reloj de arena para desvanecerla incompletamente hasta la eternidad, me levanto cuando te acuestas.

Mis cenizas, reposan frente al librero apostado frente a la ventana, pero mi corazón está enterrado bajo la cama.

jueves, 12 de agosto de 2010

Se escribe en pasado aunque la tinta sea del presente... un minuto en la eternidad lo reduce a la nada.
La sombra de su rostro, pesa en el aire, la risa jamás escuchada resuena en la inmensidad de mi memoria, igual que la acustica de un pozo sin fin.
Sin duda la cítara jugará al fracaso, cuando evoque su perfume de papel en las mil y una cartas leídas.